Mitología vasca

Galtzagorri: Pequeños seres mágicos de la mitología vasca

Los galtzagorris son duendecillos diminutos de la mitología vasca que ayudan a las personas en su trabajo. Su nombre significa «pantalones rojos» en euskera, viven escondidos en un alfiletero y hacen cualquier tarea en un momento… para después preguntar sin parar: «Zer egin?», ¿y ahora qué hacemos?

Alfiletero de madera, la casa de los galtzagorris

o toca a cualquiera de ellos

Ficha rápida del galtzagorri

Qué son
Seres diminutos de la mitología vasca, con aspecto de persona, que ayudan en las tareas de la casa y del caserío.
Qué significa
En euskera, galtza es «pantalón» y gorri, «rojo»: son los de los pantalones rojos.
Cómo se escribe
Galtzagorri, y en plural galtzagorriak. A veces aparece como galtxagorri o galtza gorri.
Dónde viven
Escondidos en un alfiletero, el canuto donde se guardan las agujas. Según las leyendas, se compraban.
Qué dicen
«Zer egin? Zer egin?»¿Qué hacemos?, ¿y ahora qué? Nada más acabar un trabajo, piden otro.
Qué hacen
Cualquier trabajo, por raro o difícil que sea, y en un abrir y cerrar de ojos.
Su punto débil
Las tareas imposibles. Así se libraban de ellos.
Otros nombres
Famerijelak en Kortezubi, mamarroak en Zarautz, patuek en Muxika… Cada pueblo, el suyo.
¿Y Olentzero?
En las leyendas antiguas ayudaban a quien los tuviera; hoy, en Navidad, hacen de ayudantes de Olentzero.

Origen y características de los Galtzagorris

Los galtzagorris salen de las creencias de los caseríos vascos, las historias que se contaban junto al fuego y que etnógrafos como José Miguel de Barandiaran recogieron a principios del siglo XX. No son dioses ni monstruos: pertenecen a los llamados genios familiares, espíritus diminutos que no viven libres, como las lamias en los ríos, sino al servicio de una persona, su dueño.

De ahí viene otro de sus nombres: en Kortezubi los llamaban famerijelak y en otros pueblos familiarrak, de la palabra «familiar», como se llamaba a los espíritus que servían a alguien. Galtzagorri es el nombre que más se ha extendido, y hoy salen en cuentos, en juegos de pistas como el de Zarautz y, en Navidad, junto a Olentzero.

Los cuatro galtzagorris, diminutos, entre un carrete de hilo rojo, alfileres, botones, unas tijeras y su alfiletero

Así los describen las leyendas:

  • Diminutos

    En un alfiletero caben cuatro. Tienen aspecto de persona, aunque en algunos sitios se los imaginaba más bien como bichitos.

  • Con calzones rojos

    Es la prenda que les da nombre: «galtza gorri», pantalón rojo. En Gernika los llamaban prakagorriak, que quiere decir lo mismo.

  • Viven en un alfiletero

    El canuto donde se guardaban las agujas. Su dueño lo llevaba consigo y los sacaba de ahí cuando necesitaba ayuda.

  • Se compraban… o se cazaban

    En Zarautz contaban que se vendían en una tienda de Bayona por media olla de oro. En pueblos de Bizkaia, para atraparlos había que dejar un alfiletero abierto en un arbusto la noche de San Juan.

  • Fuertes y rapidísimos

    Pese a su tamaño tienen una fuerza extraordinaria y hacen cualquier trabajo en un momento, por raro o difícil que sea.

  • Incansables

    En cuanto acaban, vuelan alrededor de la cabeza de su dueño preguntando «Zer egin? Zer egin?». Y eso, como verás, puede ser un problema.

El papel de los Galtzagorris como ayudantes

Tener galtzagorris era como tener cuatro peones diminutos en el caserío. Su dueño abría el alfiletero, les decía lo que había que hacer y el trabajo quedaba hecho en un momento: las faenas de la casa, las del campo o cualquier encargo, por raro que fuera.

Un aldeano agotado se tapa la cabeza mientras los cuatro galtzagorris revolotean a su alrededor pidiéndole más trabajo
«Zer egin? Zer egin?»: ¿qué hacemos?, ¿y ahora qué?

El problema: «Zer egin? Zer egin?»

Lo malo es que nunca se cansaban. En cuanto acababan, volvían volando alrededor de la cabeza de su dueño a pedir más: «Zer egin? Zer egin?». Y así una y otra vez. Por eso las leyendas también los llaman engorrosos: un ayudante que no para nunca puede acabar con la paciencia de cualquiera.

La solución: una tarea imposible

¿Cómo se libra uno de unos ayudantes que lo hacen todo? Pidiéndoles algo que no se pueda hacer. Lo intentan una y otra vez, se quedan parados sin saber qué hacer… y acaban marchándose. En Kortezubi (Bizkaia) contaban que un hombre se libró así de los suyos con un encargo muy sencillo y, a la vez, imposible.

¿Cuál? Te lo contamos en la leyenda ↓

Los nombres y variantes de los Galtzagorri en distintas regiones

Galtzagorri es el nombre que más se ha extendido, pero no el único. Cuando Barandiaran y otros etnógrafos recorrieron los pueblos recogiendo leyendas, cada valle los llamaba a su manera: unos por su ropa, otros por su aspecto de bicho, otros por servir a su dueño. Estos son los nombres que se recogieron, pueblo a pueblo:

Bizkaia

  • galtxagorriak, prakagorriakGernikalos de los pantalones rojos
  • beste mutilakGernika-Lumo y Forualos otros chicos
  • famerijelakKortezubide «familiar», el espíritu que sirve a alguien
  • patuek, patuakMuxika (Ibarruri)
  • autzekZenarrutza
  • ximelgorriakAbadiño

Gipuzkoa

  • mamarroakZarautzlos bichos, los insectos

Nafarroa

  • mamaur, maimurLeitza y alrededores

Araba

  • enemiguillosAbezia«el enemigo» era una forma de llamar al diablo

Lapurdi

  • aidetikakoSaralos del aire
  • aiharra, haioLapurdi

Zuberoa

  • etxejaunakIthorrotzelos señores de la casa

¿Y en castellano?

No tienen un nombre propio en castellano. Galtzagorri se traduce como «pantalón rojo», y casi siempre se los llama duendes o duendecillos: son el famoso «duende vasco». Y al revés, «duende» en euskera se dice iratxo: los galtzagorris son una de las clases de iratxoak, los duendes de la mitología vasca.

Leyenda de Kortezubi · 1920

El episodio de los Galtzagorris que buscaban libertad

La leyenda más conocida de los galtzagorris la contó Matias Aranaz, de Kortezubi (Bizkaia), en 1920, y la recogió José Miguel de Barandiaran. Te la contamos con nuestras palabras, sin cambiar nada de lo que pasa. También sirve para contársela a los niños antes de dormir.

  1. Un aldeano abre el alfiletero y los cuatro galtzagorris salen y se ponen firmes, listos para trabajar

    Escena 1

    Un hombre compra unos famerijelak

    En Kortezubi, cerca de Gernika, a los galtzagorris los llamaban famerijelak. Cuentan que un hombre de allí compró unos cuantos para que le hicieran el trabajo, y los guardaba en un alfiletero.

    Cuando tenía faena, abría el alfiletero, los sacaba y les mandaba lo que hubiera que hacer. Ellos lo hacían en un momento y volvían a casa. El hombre les mandaba otra cosa… y otra vez lo mismo.

  2. Los galtzagorris intentan llevar agua con un cedazo y el agua se escapa por los agujeros, mientras el aldeano sonríe sentado en un banco

    Escena 2

    El encargo imposible

    Cada vez que terminaban, se plantaban delante de él con la misma pregunta: «Zer egingo dugu?», ¿qué hacemos ahora? La cuarta vez que se le presentaron, con el trabajo ya hecho, al hombre se le ocurrió un encargo nuevo: «Traedme agua… con el cedazo».

    Los famerijelak salieron corriendo a por agua. Llenaban el cedazo y, antes de dar un paso, el agua se les escapaba por los agujeros del fondo. Lo intentaron una vez, y otra, y otra…

  3. Los cuatro galtzagorris se marchan por un camino entre colinas y la más pequeña se despide; el alfiletero se queda vacío

    Escena 3

    Por donde habían venido

    No había manera: con un cedazo no se puede llevar agua. Por primera vez, los famerijelak se quedaron parados, sin poder cumplir la orden de su amo.

    Y la leyenda termina así: como la sabiduría de un hombre bueno pudo más que la de los famerijelak, se marcharon por donde habían venido.

«Famerijelak baino gizon on baten jakituria gehiago zelako, famerijelak joan ziren atzera.»

«Como la sabiduría de un hombre bueno era mayor que la de los famerijelak, los famerijelak se volvieron atrás.»

Final de la leyenda contada por Matias Aranaz en Kortezubi (1920). J. M. de Barandiaran, Obras completas, tomo II.

¿De verdad buscaban la libertad?

En la leyenda, quien quiere librarse es el hombre, no los galtzagorris: a ellos les encanta trabajar, y lo que piden es más faena. Aun así, el final es feliz para todos: él recupera su tranquilidad y ellos se van libres, sin amo.

En algunas webs circula otra versión, con una mujer que les paga un sueldo y les da los fines de semana libres, pero no la hemos encontrado en ninguna recopilación de leyendas: es un invento moderno. Si se la cuentas a un niño, quédate con la de verdad y con su moraleja: lo que no se consigue con fuerza, se consigue con ingenio.

Los galtzagorris, los ayudantes de Olentzero

En las leyendas antiguas los galtzagorris no tenían nada que ver con Olentzero: ayudaban a quien los tuviera en su alfiletero. Pero hoy se han convertido en sus ayudantes de Navidad, algo así como los elfos de Papá Noel, pero a la vasca y con pantalón rojo.

En Donostia, los días antes de Nochebuena recorren la Parte Vieja recogiendo cartas para Olentzero y repartiendo caramelos. En Vitoria-Gasteiz reciben a los niños en la casa de Olentzero y Mari Domingi, recogen las cartas de los rezagados y el día 24 acompañan a Olentzero en su desfile por el centro.

Así que, si tu hijo está preparando su carta, puedes contarle que serán los galtzagorris quienes se la lleven a Olentzero. Si aún no la tiene, aquí te explicamos cómo escribir la carta al Olentzero.

Los galtzagorris le esconden sus cosas a Olentzero: uno dentro de su bota, otro debajo de su boina y otra sentada en el saco de regalos
La carta de respuesta de Olentzero junto a su sobre manchado de carbón
Así llega a casa

En la carta de Olentzero

¿Y si los galtzagorris le hacen una trastada a Olentzero?

En la carta personalizada de Olentzero puedes elegir la historia «Galtzagorris traviesos»: le han escondido sus cosas justo cuando más prisa tiene, y es el propio Olentzero quien se lo cuenta a tu hijo, por su nombre. Llega a casa en un sobre manchado de carbón, con el matasellos de su burro Napo.

  • Escrita a su nombre, en castellano o en euskera
  • En su buzón en 2-5 días si la pides antes del 18 de diciembre
  • 15,90 € con el envío incluido · 7,49 € para imprimir al momento

Un galtzagorri en casa: hazlo con tus hijos

Mucha gente busca un muñeco de galtzagorri para Navidad, pero no es fácil encontrar uno. Así que os proponemos hacerlo en casa, en un rato y con cosas que seguro que tenéis:

  1. Dibuja la cara con rotulador en la cabeza redonda de una pinza de madera de las antiguas (de una pieza, sin muelle) y pégale un mechón de lana como pelo.
  2. Viste la parte de arriba con una camisa de papel blanco y un chaleco de fieltro negro.
  3. Pega fieltro rojo alrededor de las patas: son sus famosos pantalones rojos.
  4. Ponle un dedal de casco y, como aguja, un palillo con un hilo rojo (mejor que una aguja de verdad).
  5. Guárdalo en un alfiletero o en una caja de cerillas… y que cada mañana de diciembre aparezca en un sitio distinto de casa, preguntando «Zer egin?».
Galtzagorri hecho con una pinza de madera, con un dedal de casco y pantalón de fieltro rojo, junto a los materiales para hacerlo

Dibujo de galtzagorri: para colorear y paso a paso

Para que los peques conozcan a los galtzagorris con las manos: tres dibujos para colorear, de más fácil a más difícil, y una guía para dibujar uno ellos mismos. Todo gratis, en PDF para imprimir en A4.

Galtzagorris para colorear

  • Dibujo fácil de una galtzagorri para colorear, saltando de alegría encima de su alfiletero de madera

    Galtzagorri saliendo del alfiletero

    Muy fácil · 2 a 4 años

    PDFImagen

  • Los cuatro galtzagorris para colorear llevando juntos un regalo grande por la nieve, con el jefe del dedal delante

    Los galtzagorris llevan un regalo

    Clásico · 4 a 7 años

    PDFImagen

  • Dibujo detallado de los galtzagorris para colorear trabajando en una mesa de costura entre carretes, botones, tijeras y un acerico

    Los galtzagorris en el costurero

    Detallado · 8 años y adultos

    PDFImagen

Cómo dibujar un galtzagorri fácil, paso a paso

Empezando por un simple círculo, en seis pasos. En cada uno, lo nuevo va en negro y lo que ya habías dibujado, en gris. Un truco: deja el pantalón para el final y píntalo de rojo, que es lo que les da nombre.

  1. Cómo dibujar un galtzagorri, paso 1: un círculo para la cara y dos orejas puntiagudas

    Paso 1: Dibuja un círculo grande para la cara y, a los lados, dos orejas puntiagudas.

  2. Cómo dibujar un galtzagorri, paso 2: los ojos, la nariz, los mofletes y el bigote

    Paso 2: Ponle dos ojos redondos, unas cejas, una nariz grande y redonda, los mofletes y un buen bigote.

  3. Cómo dibujar un galtzagorri, paso 3: el dedal de casco y el pelo

    Paso 3: Encima de la cabeza, el dedal que usa de casco, con sus puntitos, y unos mechones de pelo.

  4. Cómo dibujar un galtzagorri, paso 4: la camisa y el chaleco

    Paso 4: Debajo, el cuerpo: la camisa con las mangas remangadas y el chaleco abierto.

  5. Cómo dibujar un galtzagorri, paso 5: el pantalón y los pies descalzos

    Paso 5: Añade el pantalón ancho, remangado por las rodillas, y los pies descalzos.

  6. Cómo dibujar un galtzagorri, paso 6: los brazos y la aguja, dibujo terminado

    Paso 6: Termina con los brazos: una mano en la cintura y la otra sujetando la aguja con su hilo.

Hoja con los 6 pasos (PDF)Imagen

Galtzagorris y otras criaturas míticas

Los galtzagorris no son los únicos ayudantes diminutos de Europa. Casi cada país tiene los suyos, y se parecen tanto que podrían ser primos. Si los sentáramos a la misma mesa, el galtzagorri sería el que no para de hablar… y de preguntar qué hay que hacer.

Un galtzagorri charla a la mesa con sus primos europeos: un tomte escandinavo con gorro rojo y gachas, un brownie escocés con cubo y cepillo y un Heinzelmännchen de Colonia con martillo y pan
De izquierda a derecha: un tomte de Escandinavia, un galtzagorri, un brownie de Escocia y un Heinzelmännchen de Colonia.
  • El tomte (o nisse)

    Suecia, Noruega y Dinamarca

    Un viejecito barbudo que vive en la granja y la cuida de noche. En Navidad hay que dejarle un cuenco de gachas con mantequilla; si se te olvida, se enfada y hace trastadas. De él viene el Jultomte, el que trae los regalos en Suecia.

    Se parece: Ayuda en casa y está muy ligado a la Navidad, como los galtzagorris de hoy con Olentzero.

    Se diferencia: Va solo, no tiene dueño y no pide trabajo: cuida la granja a su aire.

  • El brownie

    Escocia

    Un hombrecillo desgreñado que hace las tareas de la casa por la noche, mientras la familia duerme, a cambio de un cuenco de leche o de gachas.

    Se parece: Trabaja para una familia y hace lo que haga falta.

    Se diferencia: Para librarse de él no hace falta una tarea imposible: basta con regalarle ropa. Se ofende y se va para siempre.

  • Los Heinzelmännchen

    Colonia (Alemania)

    Un grupo de hombrecillos que, por la noche, hacían el trabajo de los panaderos, carpinteros y sastres de la ciudad. Hasta que la mujer de un sastre esparció guisantes por la escalera para verlos: resbalaron, se enfadaron y no volvieron nunca.

    Se parece: Van en grupo, son diminutos y lo terminan todo en una noche.

    Se diferencia: No quieren que nadie los vea. Los galtzagorris, en cambio, no paran de dar la lata a su dueño.

Un primo vasco: Intxisu

En la propia mitología vasca, los galtzagorris son de la familia de los iratxoak, los duendes. El más travieso de todos es Intxisu: cuando un perro ladra sin motivo, se dice que Intxisu anda haciendo de las suyas, y a quien hace una trastada todavía se le dice que es «más malo que Intxisu».

¿Y qué tienen en común?

Todas estas leyendas cuentan lo mismo: un ayudante diminuto es una suerte, pero hay que saber tratarlo, porque si no, se va. Lo que hace únicos a los galtzagorris es el problema contrario: no se cansan nunca, y la única forma de librarse de ellos es ser más listo que ellos.

Euskaraz

Galtzagorriak euskal mitologian

Galtzagorriak euskal mitologiako izaki txiki-txikiak dira, praka gorriak dituztenak: horregatik dute izen hori, galtza eta gorri. Orratz-ontzi batean bizi dira, eta jabeak behar dituenean ateratzen ditu: edozein lan egiten dute begi-itxi-ireki batean. Arazoa da ez direla inoiz nekatzen. Lana amaitu bezain laster, jabearen buruaren inguruan hegan hasten dira, «Zer egin? Zer egin?» galdezka.

Herri bakoitzak bere izena ematen die: famerijelak Kortezubin, mamarroak Zarautzen, prakagorriak Gernikan, patuek Muxikan, etxejaunak Zuberoan… Kondairarik ezagunena Matias Aranazek kontatu zuen Kortezubin, 1920an, eta Barandiaranek jaso zuen: gizon batek galbaian ura ekartzeko agindu zien galtzagorriei. Ezin izan zuten, eta joan egin ziren. Ipuin osoa goian duzue, gaztelaniaz.

Gaur egun, Olentzeroren laguntzaileak dira. Gabonetan haurren gutunak biltzen dituzte, eta Olentzerorekin batera ibiltzen dira kalejiran, Olentzeroren abestia edo Ole Olentzero kantatzen diren bitartean.

Txikientzat, goian dituzue galtzagorrien marrazkiak: margotzeko hiru eta galtzagorri bat urratsez urrats marrazteko gida bat, PDFan inprimatzeko. Eta etxean zuen galtzagorria egin nahi baduzue, egurrezko pintza batekin ere egin daiteke.

Eta aurten Olentzerok zure txikiari erantzutea nahi baduzu, euskaraz ere idazten du, eta galtzagorrien bihurrikeriak kontatzen dizkio: Olentzeroren gutun pertsonalizatua, bere izenarekin.

La preservación de la tradición de los Galtzagorris

Durante siglos, los galtzagorris vivieron solo de boca en boca, en las historias que se contaban en los caseríos. Si hoy las conocemos es gracias a etnógrafos como José Miguel de Barandiaran, que a principios del siglo XX recorrió los pueblos apuntando lo que le contaba la gente, como la leyenda de Kortezubi, y que después lo reunió en su Diccionario ilustrado de mitología vasca.

Hoy siguen vivos de otras maneras:

  • En Navidad, como ayudantes de Olentzero: en Donostia y en Vitoria-Gasteiz salen a la calle a recoger las cartas de los niños.
  • De excursión: Turismo Euskadi propone una ruta tras las huellas de los duendes vascos que pasa por Zarautz, Kortezubi y la torre de Muntsaratz.
  • En casa, que es donde siempre han vivido: cada vez que alguien le cuenta a un niño la leyenda del cedazo.

En resumen…

  • Los galtzagorris son duendecillos de la mitología vasca: diminutos, con pantalones rojos (eso significa su nombre) y una fuerza enorme.
  • Viven en un alfiletero y hacen cualquier trabajo al momento para su dueño.
  • Nunca se cansan: en cuanto acaban, preguntan «Zer egin?», ¿y ahora qué hacemos?
  • Solo se van si les mandas algo imposible, como traer agua con un cedazo.
  • Hoy, en Navidad, son los ayudantes de Olentzero.

Preguntas sobre los galtzagorris

¿Qué es un galtzagorri?

Un duendecillo de la mitología vasca: un ser diminuto, con aspecto de persona y pantalones rojos, que vive en un alfiletero y hace cualquier trabajo para su dueño en un momento. Te contamos de dónde salen en su origen y características.

¿Qué significa galtzagorri en castellano?

«Pantalón rojo»: en euskera, galtza es pantalón y gorri, rojo. No tiene un nombre propio en castellano; se le suele llamar duende o «duende vasco».

¿Se escribe galtzagorri o galtxagorri?

Las dos formas aparecen en las leyendas recogidas, pero la más extendida hoy es galtzagorri (en plural, galtzagorriak). También se ve escrito separado, «galtza gorri».

¿Cuántos galtzagorris hay?

Las leyendas cuentan que en un alfiletero caben cuatro. Por eso en esta página son cuatro: el jefe del dedal, el pelirrojo del carrete, el rubio de la escoba y la pequeña del regalo.

¿Son buenos o malos?

Buenos y muy trabajadores, pero pesados: no se cansan nunca y no dejan de preguntar «Zer egin?», ¿y ahora qué? Por eso las leyendas los llaman engorrosos. Así era tener galtzagorris.

¿Cómo se libra uno de los galtzagorris?

Mandándoles algo imposible. En Kortezubi contaban que un hombre les pidió traer agua con un cedazo: no pudieron y se marcharon. Lo tienes contado como cuento en la leyenda.

¿Los galtzagorris son los ayudantes de Olentzero?

Hoy sí: en Navidad recogen las cartas de los niños y acompañan a Olentzero en los desfiles, como en Donostia o en Vitoria-Gasteiz. En las leyendas antiguas, en cambio, ayudaban a quien los tuviera. Los galtzagorris y Olentzero.

¿Dónde se puede comprar un muñeco de galtzagorri?

No es fácil encontrarlo. Lo más sencillo es hacerlo en casa con una pinza de madera, fieltro rojo y un dedal: tienes los pasos más arriba.

¿Cómo hacer un disfraz de galtzagorri?

Con cosas de casa: un pantalón rojo remangado por las rodillas, una camisa blanca con las mangas recogidas y un chaleco negro (de fieltro, si no tenéis). De casco, un vaso de plástico grande pintado de plata con puntitos, como un dedal. Y para rematar, una aguja de cartón con un hilo de lana roja y unas orejas puntiagudas de goma eva.

¿Cómo se dibuja un galtzagorri?

Empezando por un círculo para la cara, en seis pasos fáciles. Tienes la guía y tres dibujos para colorear, en PDF, en la sección de dibujos de galtzagorris.

Un niño disfrazado de galtzagorri, con un vaso plateado de casco, pantalón rojo y una aguja de cartón, y a sus pies un galtzagorri de verdad que lo mira sonriendo